Totalmente restaurado quedó el Templo San Juan Bautista de Uchucmarca,Provincia de Bolívar, La Libertad,Perú.
TAREA CUMPLIDA
La cruzada para restaurar nuestro templo San Juan Bautista se inicia exactamente en setiembre del 2004. Nos hicimos eco de la inquietud del párroco de Uchucmarca Carlos Alberto de la Cruz. Hemos tenido muchos tropiezos en el camino. El principal ha sido el impedimento del Instituto Nacional de Cultura de La Libertad, con sede en Trujillo, que no nos dejó hacer ningún arreglo por constituir un monumento histórico. No nos dejó hacer nada, sin que antes se constituya una Comisión del INC para que nos dé el permiso.
El otro problema estaba en que el INC no cuenta con presupuesto para este tipo de trabajo y mucho menos para un pueblo tan alejado como es nuestro distrito de Uchucmarca.
En vista de estas dificultades, iniciamos gestiones para que viaje una Comisión, conformada por la Directora del INC La Libertad, señorita Ludgarda Reyes Álvarez y la suscrita.
El Director del INC de Uchucmarca, el profesor Ramiro Valle Rojas, le cursó muchos documentos, pero la respuesta del INC de Trujillo fue siempre que no contaban con presupuesto para restaurar la Iglesia.
El INC de La Libertad nos pedía 180 soles de viáticos diarios, más gastos de viaje para realizar el trabajo. Era demasiado dinero para nosotros y por lo tanto no pudimos hacer nada. En cambio, si logramos, el padre Carlos de la Cruz y la que habla, que viaje una comisión a Uchucmarca y declare en emergencia al templo, y que se nos dé luz verde para efectuar la restauración.
La declaratoria de emergencia la había pedido un año antes el padre Carlos de la Cruz debido a que las torres estaban muy deterioradas.
El movimiento sísmico del 29 de setiembre del 2005 acentúo el problema de las torres, aparte que decían en clara señal de advertencia, que ninguna persona podría estar dentro del templo por temor a que colapsara; por otro lado, las dos torres no formaban parte original de la iglesia, porque fueron construidas hace 40 años. El campanario antiguo estaba separado de la iglesia y no a sus costados como las dos torres.
En forma paralela a las gestiones ante el INC, nosotros nos habíamos constituido en Comité, en Lima. En el 2004, el comité lo constituía Tomás Mestanza Alfaro, Leonidas Díaz Huillca, José Prieto Chancahuana, Humberto Mariñas Alfaro, Hermilio Vega Garrido, y su hermano Luis, Amilcar Rojas Navarro se incorpora después al Comité; también nos apoyó mucho la presidenta de la Asociación Provincial Bolívar, Rosita Peche Echevarría. Con estas personas conformamos el Comité. En la primera etapa se dedicó a elaborar el proyecto. Luego de realizar algunas actividades en las que recaudamos algo de dinero y, que nos sirvió en parte para costear los estudios del proyecto, por lo menos. Nos dimos cuenta que con actividades de este tipo, no podíamos efectuar la restauración de nuestro templo. Hermilio Vega Garrido nos contacta con el arquitecto Enzo Manrique Molovich, que es uno de los principales restauradores que trabaja en el INC del Callao. Él, sin viáticos prácticamente, viaja a nuestro Uchucmarca, donde realiza el estudio para el proyecto de restauración, el cual ha tenido un costo, pero muy bajo. Este proyecto fue presentado al INC de Trujillo, el cual lo aprobó. Ahora, otro de los impedimentos era el económico. Carecíamos del dinero necesario, del presupuesto que ascendía a 220 mil soles.
Con la ayuda del obispo Sebastián Ramís Torrens, de la prelatura de Sánchez Carrión (Huamachuco), es colocado en la institución benéfica Kirche in Not, en Alemania. Después de 5 meses de haber sido presentado lo aprueban, con la suma de 30 mil euros y con la condición de que nosotros como Comité y los pobladores de Uchucmarca consigamos la contrapartida, que era de 100 mil nuevos soles, a fin de poder iniciar a cabo la restauración de nuestro monumento. Entonces movilizamos a la comunidad y, aunque parezca mentira, la mayor contrapartida, la hemos recibido de los grupos de los Comedores Populares, de nuestras paisanas uchucmarquinas, de los comuneros, de la comunidad campesina. El Alcalde inicialmente nos brindó su apoyó, pero posteriormente no nos apoyó lo suficiente como para poder llevar adelante nuestro trabajo. El apoyo que nos ofreció, bajo acta, fue de 22 mil soles, todo concerniente al techo, a la teja. Solamente nos apoyó con 200 planchas de teja andina y sus respectivos pernos que deben ascender a cinco mil soles, más no. Ese es el apoyo. La teja también ha tenido que comprarlo el Comité. También nos brindó mucho apoyo el Alcalde de Bolívar, Alejandro Echeverría Valle, con la maquinaria, que nos permitió acarrear los materiales. Esto lo tengo que saludar y reconocer.
El día 22 de marzo del 2007, damos inicio a los trabajos de restauración con la colocación de la primera piedra. El primer Comité que formamos, por ser muy numeroso, tenía como problema principal la asistencia, que no nos llegábamos a reunir todos. No podíamos alcanzar el quórum, la mitad más uno para la aprobación de nuestras propuestas y por eso decidimos reorganizarnos. Casi siempre nos reuníamos cuatro o cinco personas, más no.
En vista de la necesidad de pasar a la parte ejecutoria del proyecto, me vi obligada como coordinadora de este Comité, a efectuar una reestructuración.
En esta etapa se nos une un paisano muy colaborador, con mucha experiencia en este ramo, Amilcar Rojas Navarro. Muy dinámico y prácticamente nos constituimos en un Comité de cinco personas, contando con el apoyo del señor Jorge Florindez Rojas, Presidente de la Hermandad del Señor de los Milagros. Este proyecto ha hecho el milagro de hermanar a los miembros del la AUREL y de la Hermandad en aras de una causa común y concreta.
Yo pienso que con todo mi entusiasmo no hubiera podido lograr que una obra se realice así como se ha ejecutado. Este Comité, desde el día que se constituye, hemos formado un equipo con un solo ideal, que es reconstruir nuestro templo. Nuestra meta era para setiembre del 2007 estar inaugurando y entregando a nuestro pueblo la obra concluida.
Como decía, el 22 de marzo del 2007, un poco obligados por la institución benéfica nos constituimos a Uchucmarca para dar inicio a los trabajos; ¿porqué digo que estábamos obligados? Porque el primer depósito de los primeros 15 mil euros nos habían hecho en setiembre del 2006, vinieron las lluvias y nosotros no pudimos avanzar nada con los trabajos. El invierno es muy crudo en nuestra tierra. No nos permitió dar inicio el año pasado. En vista de eso, en marzo del 2007, tan es así, sin esperar que terminen las lluvias, nosotros damos inicio a los trabajos con el acto de colocación de la primera piedra, en una reunión que marcará un hito en la historia para nuestro pueblo. Somos uchucmarquinos que hemos salido en determinada época por A ó B motivos, hemos superado en algo nuestras condiciones de vida, por nuestros estudios y pensamos que era bueno que nosotros dejáramos algo a nuestro pueblo.
Como administrador de la obra tuvimos el gran acierto de nombrar a un paisano nuestro, Tomás Mestanza Alfaro, una persona muy identificada con el pueblo, además de ser muy honrada, muy honesta. Él ha tenido a su cargo la administración excelente de la obra. Más bien lo que tengo que lamentar un poco y llamar a la conciencia de nuestras autoridades, porque a un mes de iniciado nuestros trabajos, cuando ya se vieron demolidas las torres y parte de las paredes de nuestro templo, ellas se oponen a que este trabajo siga, viéndome obligada a viajar para poder asistir a una asamblea, de más de 600 comuneros. Me fui prácticamente a apaciguar el mal momento que estaban viviendo allá, porque las autoridades pusieron tranquera y no los dejaban trabajar.
Ellos argumentaban que la iglesia sin sus torres ya no era iglesia. En todo caso nos exigieron que nosotros nos comprometiéramos a reponer esas torres. El INC nos había facultado restaurar el templo, en el que no estaban comprendidas las torres derribadas, que datan de 40 años atrás y que no forman parte del monumento histórico.
En la asamblea tuve la oportunidad de aclarar a toda mi comunidad de Uchucmarca, a todos mis comuneros y comuneras que el trabajo se iba a realizar y cómo se iba a efectuar.
En todo caso, dejé abierta la posibilidad, de que si había alguna persona que no estaba de acuerdo con el trabajo que se ha realizado, solicite al INC un permiso y construya las torres. Yo pienso que el INC, no va a permitir ese tipo de trámites. Realmente la gente de Uchucmarca no ha estado al tanto del proyecto. En esa asamblea pongo de manifiesto que Uchucmarca es un lugar privilegiado por la naturaleza, por sus restos arqueológicos, culturales y la pobreza que hay es en parte culpa de nuestras autoridades.
Ojalá que este ejemplo, que hemos dado, les haya devuelto la fe.
Ahora entiendo que es por desconfianza, porque ya había de por medio la destrucción del centro educativo y que han pasado años (13) que no se reconstruyó. No sé si ahora por cuestiones de coincidencia, al vernos que hacemos un trabajo, ellos también lo han realizado. Sé que el 13 de setiembre estarán inaugurando cuatro aulas de la escuela, aunque cuatro aulas son muy pocas, pero por lo menos se han puesto de pie y están haciendo algo. Yo pienso que el despegue de Uchucmarca se está dando con el despertar de las conciencias ciudadanas. Este es un importante paso para el progreso de la comunidad. La obra también ha estada a cargo de un arquitecto restaurador, el que ha tenido a cargo la supervisión de toda la obra, el ingeniero Enzo Manrique Molovich, quien en todo momento ha seguido palmo a palmo los trabajos de restauración. Ha hecho cinco viajes. Quiero enfatizar aquí, que no es lo mismo el construir una casa, que hacer un trabajo de restauración de un monumento histórico, que es muy delicado y muy costoso.
La realización de éste trabajo de restauración sólo ha sido posible gracias a esta institución benéfica, Kirche in Not, y al monseñor Sebastián Ramis Torrens. Gracias a ellos hemos podido lograr que esta obra se culmine. En setiembre la estaremos inaugurando. Nos queda la otra parte, que es la restauración de los retablos, los murales y las inscripciones en las maderas del templo. Yo pienso que para esto ya tenemos tiempo. Ya no se corre el riesgo de que se derribe. También otro logro muy importante del Comité, es el haberlo inscrito en los Registros Públicos (COFOPRI) para que le den su Título de Propiedad.
Estamos haciendo ese trámite. Luego le solicitaremos a la Municipalidad para que deje ese espacio para poder construir allí un local que nos sirva de museo, de talleres, no sé. Con la experiencia que he tenido en cuanto a esta obra y la segunda obra, que también estamos haciendo, de multiusos, yo pienso que de acá presentaremos otro proyecto para el museo, que sería ideal, también.
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